Quebrado
aquí, alli, en ningún lugar
con la certeza de un navío sin faro
navegando en altamar,
con la mirada en las propias huellas
el cuello retorcido
siempre hacia atrás
con el peligro insalvable
de una torre alta, altísima
como un castillo,
pero de copas de cristal fino
que en la primer duda
se torna música de acordes menores
y disminuidos
todo se vuelve un poco azul,
(en el sentido que le da el idioma inglés:
estar en blue),
cuando el mundo se pone en pausa
conmigo adentro
y puedo verme, también pausado
y también azul, como todo
y entonces el cielo baja
y el piso desaparece
las cosas se vuelven cada vez más grandes
todo a mi alrededor es enorme
hasta que descubro otra vez
que soy yo el que se encoge
y qué difícil
hacer algo más que nombrarla